Haciendo cuentas ya llevo unos cuatro meses viviendo en Madrid (Ya en mi segundo piso y buscando el tercero…). En este tiempo ya me han enviado cuatro semanas a Suiza, eso hace un 25% del total. Creo que mi siguiente piso lo debería buscar al lado de Barajas…
Ya está viniendo el buen tiempo, deja de haber nieve en los paisajes suizos y la cosa cambia un tanto, como que he descubierto que en Suiza también hay terrazas, no todo van a ser trenes puntuales. Así que aquí va un panorama con la vista que había desde el hotel en mi penúltimo viaje hasta la fecha.

Lago Léman, dicen, el más grande de Europa. No lo he nadado en plan David Meca para comprobarlo pero me fio de estos suizos. Tiene forma de croissant y es como un pequeño mar para un pequeño país lleno de montañas. En el último viaje jugámos al fúbtol junto al lago, y ganamos el frente español-vietnamita, si es que teníamos que estar en la selección…
Hay una expresión que aprendí hace poco que usan los franceses para meterse con los suizos y con su tranquilidad para hacer las cosas: “Il n’y a pas de feu au lac”, que viene a decir que no hay que preocuparse, tranquilidad, no ves que no hay fuego en el lago… es una especie de Hakuna Matata suizo.
Así que bueno, que alguién avise si ve fuego en el lago.
“A veces ocurre que tienes un agujero en el zapato durante mucho tiempo, y no te das cuenta hasta que un día llueve, y se te moja el pie” - Gran compendio de esas frases que te asaltan por la mañana temprano. Versículo taitantos