Il était une fois un réve
Pues érase una vez que se era, un joven informático malagueño (de pueblo, pero malagueño) que había ido a estudiar francés a París, y por supuesto más que nada a divertirse. Resultó que en el país galo había un presidente que quería llevar a cabo una reforma sobre la cantidad de años que tiene que trabajar el personal ferroviario. Resultó que al personal ferroviario no le gustaba la idea, y aún peor, los sindicatos dijeron que esta reforma era el principio de un gran numero de reformas (según los sindicatos, todas abominables) que vendrían tras esta. Todos se unieron para frenarla y la gente comenzó a comparar al presidente con Napoleón, el cual seguía tranquilo en su tumba (7,5€ la entrada, 5,5€ estudiantes) en Les Invalides. El presidente no cedía, y dijo que llevaría las reformas a cabo, pues estaban en el programa electoral, por el que fue elegido. Pese a que todos hablaban en francés, allí nadie se entendía.
Aunque nuestro personajillo solía vivir ajeno a todas estas disputas, y cuando había huelga de transportes (el mes anterior había vivido una similar), simplemente se quedaba en casa tocando la guitarra y soñando despierto, esta vez se encontraba ante un posible problema. Habían convocado huelga para el 13 de Noviembre a partir de las 20:00 sin establecer su final y nuestro personajillo tenia un asiento esperándole en un avión con fecha 15 de Noviembre con destino a Madrid para después coger otro con destino a Málaga. Y mientras se escribe esta historia, ninguna de las lineas que van al aeropuerto están funcionando, y los diarios hablan de 300 Km de retenciones en París.
¿Cómo estará la situación mañana? ¿Conseguirá nuestro personajillo llegar a tiempo a su vuelo? ¿Quedará atrapado en París? ¿Podrá comer por fin un buen puchero de garbanzos? ¿Dejarán de llamar a París la ciudad de la luz para llamarla la ciudad de las huelgas?

