Érase una vez un sueño

Posts Tagged ‘taxis

Los Taxis en México

with 8 comments

Una de las cosas que más temía antes de llegar a México eran los Taxis. Tantas historias me habían contado de secuestros y demás que cuando llegué casi no me atrevía a llamar a uno. Al principio siempre pedía que lo llamara alguien, porque no me fiaba de los que iban circulando por la calle. Y no es para tanto.

No quiero decir que en todo México sea así, todo el mundo me ha dicho que en México DF es donde no se puede uno subir en el primer taxi que pase por la calle, pero Monterrey es diferente. Dado que es de las ciudades más ricas (y por lo tanto más caras) desde aquí hasta la punta de abajo de América, hay más seguridad.

Cuando los taxistas ven a alguien caminando a pie por la calle, le pitan para que sepan que está libre y siempre hay que acordar el precio, porque intentan timarnos (que le vamos a hacer, no tengo mucha cara de mexicano…) y aunque pongan el taxímetro, tampoco te cobran lo que deberían, porque la mayoría de los taxímetros están trucados y suben a velocidad de vértigo. Aunque todo hay que decirlo, no son demasiado caros, sobre todo si se toman entre varias personas (nuestro récord por ahora son 6 más el sorprendido señor taxista).

Aún así, creo que los tipos de taxis merecen una mención, cada cosa en la que me he subido… Sin ir más lejos, el sábado pasado subí en uno en el que la tapicería de los asientos eran bolsas de basura, el volante y medio panel frontal estaban abiertos a pleno corazón, se respiraba un peste a gasolina increíble y corría como un cohete (Por cierto, si alguien se queja de cómo se conduce en España, que venga a México). Otros con la puerta atada con una cuerda para que no se caiga, o con un asiento menos porque si no, no entra la gente de lo pequeño que es. Lo mejor es que he conocido a personas de Monterrey que dicen que en el DF los taxis están muchísimo peor que en Monterrey, a saber como están… También los hay tuneados con luces de neón por debajo y equipos de sonido que hacen que puedas sentir las vibraciones de la música en todos tus órganos internos…

También los conductores pueden ser algo de otro planeta. Los hay que ni hablan, pero otros dan muchísima conversación, e incluso me han cantado rancheras, otro que había sido payaso en su juventud me contó adivinanzas y chistes (yo conté las mías, por supuesto), o nos han ofrecido ir a comprar alcohol a lugares “especiales” cuando la hora límite de compra de alcohol ya pasó…

Una vez subí a un taxi en el que el conductor me relató con, tal vez, demasiados detalles cómo un amigo suyo se había cargado a otro sujeto (le pego un tiro porque estaba harto de él, ojo a la razón), y cómo decía tras eso y antes de que lo capturase la policía, que le había tomado el gustillo a eso de matar, que se sentía importante al quitarle la vida a otro… …y yo con el sólo en el taxi…

Y creo que con el más estudiado que me he encontrado, fue con un taxista que era ingeniero químico con otra titulación en empresariales y una maestría en negocios… y sí, llevando un taxi, que según él, comparado con el trabajo de ingeniero que dejó, le da casi el mismo dinero o más, más libertad de horarios y también el gustillo de tratar con la gente. Viva la libertad.

Written by dajoropo

21 octubre, 2005 at 20:50

Publicado en Viajando

Etiquetado con , ,

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.