Érase una vez un sueño

5 minutos

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Suena el despertador. A duras penas alargas el brazo fuera de la cama para pararlo. Aún así no alcanzas a pararlo, continuas apoyándote en la mesita, y con casi medio cuerpo fuera de las sábanas consigues alcanzar el dichoso teléfono.

Lo paras y piensas. 5 minutos más, puedo permitírmelos…

Comienzas a disfrutar de los cinco minutos extra que tendrás en la cama, pensando que serán maravillosos debido al frío que hace fuera de tu protectora cama, y cuando vuelves a mirar el reloj ya han pasado 2 minutos. ¿Cómo puede ser? Has perdido la infancia de tus 5 minutos, no recuerdas nada memorable de ellos. Bueno, sí los has vivido, y sabes que son buenos, pero no recuerdas haberlos disfrutado.

Sin darte cuenta estás en el minuto 3 de tu vida en la cama, digamos que la mediana edad. No te preocupas demasiado por el tiempo que queda, pero sí que te preocupas algo, aún así, sigues disfrutando del calor de las sábanas.

Pasado esto ya estás en el minuto 4, y la tercera edad viene con él. Sabes que queda un minuto para que tengas que salir (con el frío que hace fuera de la cama), quitarte el pijama (con el frío que hace fuera de la cama), y empezar a vestirte (con el frío que hace fuera de la cama). Aunque sigas disfrutando de ese minuto, ya tienes en mente que el fin está cerca.

Llega el minuto 5 y tienes que salir, si es un día que te preocupa el llegar tarde, saldrás de verdad de la cama. Habiendo estado cinco minutos en la cama, consciente, porque querías aprovechar un poco más ese ratito, no te das cuenta de que has pasado gran parte de estos pensando en el tiempo y en cuanto te quedaba, y sin haber aprovechado el tiempo como habrías querido. Si no tienes mucha prisa siempre puedes pedir otros cinco minutos de más, ventajas de la cama que no da la vida…

…Me educaron para el éxito,
y mi mayor éxito ha sido saber que no tengo educación…

Jesús Quintero, regresa El Loco de la Colina

Written by dajoropo

18 enero, 2006 a 21:12

Publicado en Zapatazos

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5 comentarios

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  1. Se nos ha olvidado disfrutar las cosas simples por ser esclavos del tiempo……

    Dinobat

    18 enero, 2006 at 21:18

  2. Me pasa todos los días!!!
    Pero hoy he decidido q nunca más! Hoy me he levantado temprano y he ido a la biblioteca de Fuengirola a estudiar, iré por las mñns, lo digo por si te quieres venir??? [ te podría escribir un sms, pero… vivan las nuevas tecnologías!!!]

    lo de la cama arreglado, … el resto, ya se verá!!!

    Alex!!!

    19 enero, 2006 at 20:08

  3. ¿Y lo que mola esperar por las mañanas a que llegue ese coche celeste,petado de peluches sonoros y con música ñoña? Eso no tiene precio…

    :***

    Elmita

    20 enero, 2006 at 20:44

  4. Mi punto de vista es de no permitirse esos 5 minutillos. Cuantas veces llege tarde a classe o a alguna cita porque 5 minutos se convirtieron en 1 hora. Asi que, creo yo, que cuando suena, salir de cama es lo mejor!

    Ruben

    24 enero, 2006 at 13:00

  5. solo 5 min. que menos que 30, que en verdad se acaban convirtiendo en 1,5 horas.

    Me encanta el hecho de no tener responsabilidades mañaneras.

    Glaurung

    26 enero, 2006 at 0:15


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