Érase una vez un sueño

Posts Tagged ‘almohadas

War, war never changes…

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El sábado estuve en una guerra (¿parezco duro al escribir esto?) de almohadas (ya no, ¿verdad?). La organizaba MadridMobs en la plaza Salvador Dalí, y las normas eran: esconder la almohada hasta las 18:08, entonces atacar a todo aquel que llevase una almohada.

Al principio fui sólo a tomar fotos, pero al final no pude resistir entrar al combate con una almohada prestada…



Guerra de almohadas @ picasa

En fin, muy buen rollo y mucha descarga de tensiones, y lo mejor de todo, ¡sin ningún herido!

A la próxima voy en pijama…

Written by dajoropo

16 febrero, 2009 at 21:49

El lector de Princesa

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Una de las calles conocidas de Madrid es la calle Princesa, cerca de la que yo vivía hasta hace poco. Al pasar por Plaza de España se convierte en Gran Vía, haciéndose más conocida aún y a la vez llenándose de musicales y gente estresada.

En esta calle hay una agencia de viajes en cuya puerta siempre hay un hombre al que no me atreveré a llamar pobre, porque no sé si lo es. Por las noches duerme entre cartones y mantas que tiene siempre a su lado durante el día en una especie de carrito que parece que nunca mueve de allí, aunque este tenga ruedas.

Digo que parece que nunca mueve, porque no importa a que hora pase uno, él siempre está allí. Sentado o durmiendo, dependiendo de la hora a la que pasemos, pero allí constante y nunca, nunca, le he visto pedir ni coger dinero.

La cosa se vuelve más curiosa cuando gente que ha vivido en Madrid hace ya más de tres años comenta: “¿Aún sigue ese hombre ahí?”. Es casi un icono de la calle, podrían vender camisetas con su foto en las tiendas de souvenir.

Pero lo más curioso para mi es que, exceptuando alguna vez que se queda mirando a la gente pasar, siempre está leyendo. Cada vez que lo veo tiene un libro diferente, y para nada pequeño. Pensando en todo el tiempo que lleva allí y al ritmo que lee podría haberse engullido ya alguna que otra biblioteca.

Todas las típicas preguntas me asaltan cuando lo veo: ¿De qué vive? ¿Cómo consigue los libros? ¿Irá a la biblioteca? ¿Por qué está siempre en esas escaleras? Cosas que probablemente nunca sabré.

Hace poco tuve un problema de goteras en mi habitación y he tenido que mudarme, como no, durante días de lluvia. Para llevarme todas mis cosas necesité varios viajes, y eso que llevo aquí tres meses, pero qué fácil es acumular cosas.

Durante el último viaje de la mudanza llevaba una mochila de montaña con un cojín en la cima, la guitarra en la mano y unas bolsas en la otra. Una estampa curiosa para añadir al metro de Madrid. Si tuviese alguna foto os ilustraría con ella.

Cuando salí de mi calle por última vez y bajé por calle Princesa para ir al metro, pasé por delante del lector. Entonces me vio tan cargado de cosas, y se me quedó mirando. Nos mirábamos el uno al otro al principio, y luego él a mi.

Durante el recorrido de aquellos metros de acera me observaba, a mí y a mis bultos, a la guitarra en mi mano y al cojín que sobresalía tras mi cabeza. Y fue en ese momento cuando me di cuenta, con cierta media sonrisa pintada en la cara, que él, nuestro lector, probablemente se estaría haciendo las mismas preguntas que yo me había hecho antes sobre él.

Written by dajoropo

18 abril, 2008 at 11:08