Érase una vez un sueño

Posts Tagged ‘amor

Indifference

with 3 comments

The opposite of love is not hate, it’s indifference.

The opposite of art is not ugliness, it’s indifference.

The opposite of faith is not heresy, it’s indifference.

And the opposite of life is not death, it’s indifference.

Elie Wiesel

Anuncios

Written by dajoropo

18 enero, 2009 at 13:46

Publicado en Frases y citas

Tagged with ,

La definición del amor

with 3 comments

Una de las definiciones del amor menos románticas que conozco, pero quizá más verdaderas es la de Bernard Shaw, que dice que “el amor es una tremenda exageración de la diferencia que existe entre una persona y todas las demás”.

No se puede expresar con más justeza la esencia de ese fantasioso sentimiento que nos nubla la vista y los sentidos hasta el punto de hacernos creer que la persona amada posee cualidades extraordinarias que la distinguen de las demás personas, como si fuera casi divina.

El inevitable fracaso del amor radica en que es un espejismo y, como todos los espejismos, acaba por desvanecerse. Un día descubrimos que aquella persona que creíamos especial, distinta a todas, es como todas, que no hay apenas diferencia entre ella y las otras.

El hechizo del amor desaparece con la convivencia dejándonos frente a un ser que se va desinflando poco a poco. Porque era mentira esa tremenda exageración de la diferencia que existía entre él y todos los demás.

Todos somos aproximadamente iguales.
Todos estamos llenos de egoísmo, de prejuicios, de contradicciones, de celos, de temores.
Todos queremos dominar, imponer nuestros criterios, marcar las reglas del juego.

Y eso se descubre siempre después, cuando ya es tarde, cuando la fantasía del amor choca contra la cruda realidad y nos encontramos de pronto ante un extraño, cuando no durmiendo con nuestro enemigo o nuestra enemiga.

Editorial de Jesús Quintero. El Loco de la Colina 14 de Febrero de 2005.

Written by dajoropo

7 diciembre, 2008 at 10:00

Publicado en Frases y citas

Tagged with ,

Dormir soñando

with 4 comments

Y durante tanto tiempo soñó que dormía con ella que cuando al fin durmieron juntos, no supo qué soñar.

Written by dajoropo

3 febrero, 2008 at 12:00

Publicado en Zapatazos

Tagged with , ,

El olor dolor

with 6 comments

Nasus tenía una habilidad interesante que le hacía un tanto diferente de los demás, y es que nunca olvidaba un olor. Disponía de un olfato extraordinario, que le permitía saber quien había estado antes en la habitación, o averiguar al instante qué cocinaba la señora del quinto.

Pero no todo eran ventajas para Nasus, ademas de recordar con mas fuerza que el resto de la gente los olores, también le afectaban más a su estado de ánimo. Por ejemplo tenía un gran problema con el olor a violetas. Cuando niño vivía enamorado de su vecina Sofía. Nunca se atrevía a decirle nada, hasta que un día se decidió a declararse por fin. Él se acercó a un campo de violetas a recoger unas cuantas y así preparar un ramo para su amada. Fue a esperarla a la puerta de su casa, pero cuando ella llegó, se encontró con que andaba de la mano de otro chico. La sensación fue horrible, y quedó a partir de entonces ligada al olor de las violetas.

Como este, muchos otros sentimientos se iban acumulando en su memoria olfativa, y Nasus empezó a preocuparse por su “habilidad”, así que acudió a un doctor para intentar comprender más su problema.

“Nuestro sentido del olfato es unas 10.000 veces más sensible que cualquier otro de nuestros sentidos” – comenzó diciendo el doctor – “ya que el resto de sentidos tienen que viajar por el cuerpo y la espina dorsal antes de llegar al cerebro, mientras que el olfato accede directamente. Las neuronas receptoras del olfato envían la información a los bulbos olfativos, que se encuentran detrás de la nariz, los cuales poseen receptores sensoriales que, en realidad, son parte del cerebro. Una vez en el cerebro, el mensaje se envía a la neo corteza donde se modifican los pensamientos conscientes y también a los centros mas primitivos del cerebro donde se estimulan las emociones y memorias, las llamadas estructuras del sistema límbico.”

El sistema límbico, ese era su problema, parecía que el suyo era demasiado sensible, y nunca olvidaba. Allí se habían incrustado todos los recuerdos amargos, entre ellos el que venía con el olor a violetas. El doctor no pudo hacer nada por él, así que Nasus intentó evitar todos los olores que le recordaran algún momento doloroso del pasado. Los llamaba olor-dolor.

Durante un tiempo Nasus consiguió sortear una gran cantidad de recuerdos negativos, pero cada vez era mas complicado. Si tenia una fuerte discusión en una habitación, se creaba un nuevo olor-dolor y tenía que cambiar el ambientador que usaba en ella, al menos durante un tiempo. Incluso tuvo que pedir a las limpiadoras del edificio que cambiasen de lejía a la hora de fregar el suelo, porque no podía evitar recordar el día en que su gato cayó por el hueco de la escalera desde el séptimo piso.

Pero todo esto no parecía nada en comparación con el esfuerzo que tenia que hacer con las mujeres. Cada vez que una le dejaba, cada vez que una relación acababa, tenia que cambiarlo todo. Cualquier olor de la casa le recordaba los momentos felices que había vivido, así que cambiaba de detergente, de ambientador, de plantas y sobre todo de champú.

“Malditos champús unisex” solía repetirse. Si había algo que no soportaba, era usar la misma marca de champú que había utilizado alguna de sus ex, le obligaba a llevar continuamente su olor con él. Como si estuviera constantemente a su lado, pero claro, sin estar. Así que buscar un nuevo champú fue convirtiéndose poco a poco en un ritual, o más bien una tradición cada vez que acababa una relación.

Pasaron los años y Nasus cayó dentro de una profunda crisis. Salía con un chica, pero realmente no la quería. Cada día cuando se levantaba se forzaba a seguir con ella, y eso hacia que a veces ni la soportara. Cada día iba a peor. Pero Nasus no quería dejarla bajo ningún concepto porque temía afrontar el futuro si la dejaba. Y es que ya había probado todas las marcas de champú que conocía.

Written by dajoropo

9 noviembre, 2007 at 16:15

Publicado en Zapatazos

Tagged with ,

Arrancar la vida de las fauces de la muerte

with 10 comments

Bueno, es la primera foto hecha con una reflex que retoco, a ver como sigue el nuevo hobby.

– El sexo debería ser salvaje.
– ¿Salvaje?
– Sin reglas, y libre. Somos animales ¿no? Al final, básicamente, todos somos lobos con piel de cordero. Siempre quería más…
– ¿Más?
– Si… No la frecuencia, no me refiero a la frecuencia, aunque también sería estupendo, pero… yo quiero más intensidad. Quiero poder salir de mi, fuera de mi piel. Quería que el sexo fuera como arrancar la vida de las fauces de la muerte.
– Wow
– ¿Está bien?
– ¿Por qué?
– Estamos a bajo cero y está empezando a sudar.

Diálogo entre Joel Fleischman y Maggie O’Connell
Doctor en Alaska (Temporada 2, episodio 1)

Written by dajoropo

19 octubre, 2007 at 15:08

Publicado en Frases y citas

Tagged with , ,

La insoportable levedad del ser

with 3 comments

“[…]

‘Einmal ist keinmal’, repite Tomás para sí el proverbio alemán. Lo que sólo ocurre una vez es como si no ocurriera nunca. Si el hombre sólo puede vivir una vida es como si no viviera en absoluto.”

El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive sólo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores.

¿Es mejor estar con Teresa o quedarse solo?

No existe posibilidad alguna de comprobar cuál de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero ¿qué valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni siquiera boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro.

Milan Kundera, La insoportable levedad del ser

Written by dajoropo

2 septiembre, 2007 at 12:00

Publicado en Frases y citas

Tagged with , ,

Azul. Cierra y abre ciclos.

with 13 comments

A veces me gusta mucho pensar en por qué ocurren las cosas. Ir tirando de los acontecimientos que me llevan desde la situación actual hacia el pasado. Ver qué acciones la originaron y así creer que puedo entender un poco mejor como he llegado hasta aquí. Y al final ver que no controlo casi nada.

El 10 de enero de 1993 se estrenó Azul, dirigida por Krzysztof Kieślowski. Sí, yo tampoco sé como pronunciar el nombre de este hombre, pero sé decir gracias, cómo estas, bien y cariño en polaco (Ah! Migue, también sé decir Marta en polaco ;).

Esta película daría comienzo a la trilogía conocida como “Tres colores” (Azul, Blanco y Rojo), cada uno de ellos uno de los pertenecientes a la bandera francesa, y cada una de las películas representando el significado de los colores: azul libertad, blanco igualdad y rojo fraternidad.

Azul

Cuando yo era pequeño, mi hermano mayor tenía esta película grabada, y recuerdo un día en el que la rebobinaba una y otra vez para poder copiar de los subtítulos la letra del coro del principal tema musical de la película. Cosas de los soportes magnéticos.

Resulta que ese coro está extraído de la Primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios. Tiempo después dimos este texto en clase de religión (Tras cambiar de profesor, el anterior sólo recuerdo que nos tiraba de las orejas de vez en cuando). Mi hermano me pidió que le preguntara a la profesora si se podía encontrar el texto en su idioma original y resultó que la profesora no tenía ni idea del asunto, pero me sonrió.

Pasó el tiempo y el año pasado, en el programa de Quintero, se leyó un fragmento de la carta a los Corintios. Recordé la película, que no había llegado a ver, y la añadí a la lista de pendientes. Impulsos que tiene uno.

Hace unos meses me robaron la antena del coche. Ahora sólo se oyen las emisoras más famosillas y, bien aconsejado, recurrí a las cintas de casete (Cintas que desde hace tanto tiempo guardaba y a punto había estado de tirar varias veces) para poder poner algo de música cuando sufría los ataques de la radio. Sus ataques consisten en ponerte las mismas canciones día tras día a la misma hora hasta que eres un zombi a su servicio y llevas tu coche a CarGlass y pagas la cuota de Legalitas.

Hace un mes me dan una hermosa baja (Gracias Karma) y me pongo a ver películas como un loco. Veo unas dos diarias, a veces creo que es enfermizo, pero aquí estamos. Ayer vi Azul. No es que haya cambiado mi vida, pero me gustó mucho y me he enamorado de Juliette Binoche.

Ayer por la noche, después de ver la película, de entre las cintas viejas que tengo en el coche, salió una que grabé hace años. La cinta tiene muchas canciones de bandas sonoras de películas, y entre ellas la canción de Azul, la canción del coro: Song for the Unification of Europe.

Y toda esta historia, para terminar poniéndoos aquí el texto que recogí cuando Quintero mencionó la carta en su programa y que me hace ahora poner en la lista de pendientes a Blanco y a Rojo. Disfruten, y recuerden niños, los ciclos nunca duermen.

Fragmento de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintos.

“[…] Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden.

Ya podría tener el don de profecía y conocer todos los secretos y todo el saber, podría tener fe como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada.

Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve.

El amor es paciente, afable; no tiene envidia; no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad.

Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites.

El amor no pasa nunca.”

Written by dajoropo

3 abril, 2007 at 19:15

Publicado en Lo que une un día con otro

Tagged with , , ,