Érase una vez un sueño

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Día de muertos III, gastronomía

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Según el calendario de México Antiguo que tengo colgado en la pared de mi cuarto hoy es el Día de Muertos (31, 1 y 2), y claro me he puesto a recordar que por estas fechas, hace un año estaba yo pegando pingos por la costa oeste de México en un tren por la Barranca del Cobre… Así que como conmemoración vamos a hablar otra vez de lo que probablemente más me atraía de México cuando allí me dirigía, el maravilloso Día de Muertos.

Ya se habló de su historia en anteriores capítulos (I, II), pero ¿Cómo es el Día de Muertos del México actual? Pues muy diferente dependiendo de si vas al sur o al norte, infectado este último por jalogüín, pero todavía se conserva mucho de la tradición, y dentro de este día una parte importante es la comida.

Una de las tradiciones es construir altares que contienen objetos, bebidas y comidas que eran de la preferencia del difunto a venerar y una fotografía del mismo. Un detalle que me encantó fue el caminito de velas que le guía hasta allí, durante estas noches, para que cuando se levante pueda disfrutar de los placeres que desde hace tanto tendrá olvidados.

Los panaderos y pasteleros son una parte imprescindible en estos días, porque se encargan de generar los panes y dulces que satisfagan a vivos y muertos con diferentes platillos especiales: pan de muerto, rosca de la vida, pan cruzado, huesos de manteca… y las maravillosas calaveritas de azúcar, unos dulces con forma de calavera que llevan escrito el nombre del comprador. También las cruces, los violines, el dulce de pepita de calabaza… En fin, que pasarse por un mercado típico en estos días es una experiencia muy auténtica.

Pero el que más me llama la atención de todos es el pan de muerto. Además de por su nombre, porque creo que es el más antiguo de todos, y se remonta a la época de los antiguos indígenas, aunque por supuesto hay diferentes versiones, así que si hay errores, disculpen al que escribe, pero cuento la versión que más he encontrado.

Allá sobre 1519, durante la conquista existía un ritual mediante el cual se arrancaba el corazón latiente a una doncella y posteriormente se introducía en una olla con amaranto. Tras esto, quién encabezaba el rito mordía el corazón como muestra de agradecimiento al Dios correspondiente.

Cómo hicieron con el resto de rituales basados en sacrificios, los españoles intentaron eliminarlo, pero siempre es más fácil reemplazar que eliminar, así que elaboraron un pan de trigo con la forma de un corazón, bañado en azúcar y pintado de rojo, para simular la sangre de la doncella. Yo nunca he probado un corazón, pero supongo que los indígenas no eran tontos y les gustaba lo dulce como a todo el mundo así que poco a poco cambiaron los corazones de doncellas por el pan de muerto, una suerte, porque de lo contrario los mercados en México serían muy diferentes…

En fin, que esta es una de las tantas y maravillosas formas que tienen los mexicanos de burlarse de la muerte, comiéndola.

“Para el habitante de Nueva York, Paris o Londres, la muerte es palabra que jamás se pronuncia porque quema los labios. El mexicano, en cambio, la frecuenta, la burla, la acaricia, duerme con ella, la festeja, es uno de sus juguetes favoritos y su amor más permanente. Cierto, en su actitud hay quizá tanto miedo como en la de los otros; mas al menos no se esconde ni la esconde; la contempla cara a cara con paciencia, desdén o ironía”.

Octavio Paz

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Written by dajoropo

2 noviembre, 2006 at 22:42

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American Border Patrol

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La verdad es que ya no estoy en México, y desconozco como se ve desde allí el problema, pero de un tiempo a esta parte el problema de la inmigración en los Estados Unidos está apareciendo por la televisión y la prensa.

Al parecer son unos 12 los millones de mexicanos que hay de forma “ilegal” en los Estados Unidos, y la administración norteamericana parece que les quiere poner las cosas aún más difíciles, lo cual ha desatado las multitudinarias manifestaciones que podemos ver en televisión. Yo no es por llevarle siempre la contraria a los gringos, pero que me digan que es lo que van a hacer si desaparecen más de 12 millones de trabajadores… no se mucho de economía, pero eso creo que no es muy bueno.

De todas formas siempre hay cosas que terminan llamándome la atención. Ya ocurrió cuando estaba en México con la migración turística, y esta mañana leo en El País que han hecho una traducción al español con ritmos latinos del himno norteamericano. Lo que a los jankies parece no gustarles mucho, aunque si tuviesen un himno como el de España (que no tiene letra, para que la nadie se equivoque al cantarla en los mundiales) pues no se lo traducirían, porque a ver quién se capaz de traducir el chuuumpa chuuumpa pa chum pa chum pa chuuumpa…

Pero tengo que decir que esa noticia que me hizo gracia y me pareció curiosa, no se parece en nada a la que he visto después. Supongo que todos sabréis que la inmigración en Estados Unidos entra principalmente por la frontera sur, que linda con México. Pues allí es dónde se colocan unos señores y señoras, muy patrióticos todos ellos, con sus ten legales armas a intentar pillar a los ilegales cruzando la frontera. Que me imagino yo las conversaciones al comprar una de estas armas:

–¿Razón de la compra del arma?
— Disparar contra los mexicanos.
— ¡Ah! Entonces aquí tiene, y que tenga buena caza.

Bueno, pues los susodichos estos se hacen llamar American Border Patrol y están bastante organizados, no penséis que son unos vecinos con insomnio o que pasan el domingo en el campo. Pero esta noticia no es nada nueva, lo que me ha llamado la atención es que se ha hecho un juego flash en el que el objetivo es matar a los mexicanos que cruzan la frontera, “Border Patrol“, que así se llama, clasifica a los inmigrantes en traficantes, nacionalistas mexicanos o mujeres embarazadas con niños… en fin, creo que cosas como estas no merecen si quiera muchos comentarios.

Written by dajoropo

28 abril, 2006 at 14:28

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Día de muertos II, la mezcla con el cristianismo

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Cortés tenía ordenes expresas de no desembarcar en tierra, ni de combatir con los nativos, tan sólo tenía que dialogar y comerciar con ellos lo máximo posible, pero Cortés, hijo de familia hidalga, había pasado unos años en prisión por una acusación de conspiración, por lo que no era muy bien visto en Cuba y había invertido toda su fortuna en esa expedición, así que tenía otros planes en mente. Siempre hizo todo lo posible por convencer a sus hombres para fundar colonias permanentes en las tierras méxicas e intentar avanzar hacía la gran ciudad llena de oro de la que los indígenas hablaban (Tenochtitlan, actual México D.F.). Y lo consiguió, aunque pagando a veces precios muy altos, pero esa es otra historia.

Hubo muchos momentos de tensión en los que la rebelión entre sus hombres estuvo a punto de surgir, pero uno de los argumentos que principalmente ayudó a Cortés a convencer a sus hombres (además del más importante, el oro) era el hacer la “obra” de Dios, convertir a los indígenas al cristianismo. A todos los hombres de la expedición les horrorizaban los sacrificios que los nativos realizaban para sus paganos dioses y como Cortés mostró una gran determinación en acabar con estos ídolos e imponer las imágenes de la virgen y la cruz, incluso más determinación que los sacerdotes que iban con él, consiguió el voto a favor de muchos de sus soldados y capitanes.

Seguramente esta fue una de las principales diferencias entre el colonialismo español y el inglés, los españoles buscaban conseguir oro y convertir a los indígenas al cristianismo, los ingleses se quedaban con lo primero, algo más lucrativo. Pero bueno, también se encontraron con situaciones diferentes, los españoles se encontraron con un imperio, el Azteca, que estaba sometiendo al resto de los pueblos del actual México y además era mucho más grande de lo que podrían haber llegado a imaginar.

La cultura Azteca también ayudó a que Cortés pudiese conquistar grandes territorios y conseguir que una gran cantidad de indígenas le siguiesen. Además de que algunos pensasen que los españoles eran dioses, o enviados de estos, que volvían del reino de los cielos, los indígenas no atacaban de noche, porque era el tiempo de los demonios, tampoco atacaban más de uno al mismo tiempo a otro soldado, y esto se debía a su cultura del sacrificio. Para un guerrero era mucho más importante vencer al enemigo capturándolo que matándolo, así podría sacrificarlo y ascender de rango social y militar. De este modo si mientras un guerrero luchaba con el enemigo, otro guerrero del mismo ejercito atacaba a ese enemigo, se consideraba una ofensa, porque estaba intentando disminuir el mérito de la captura o arrebatarle el trofeo, algo aún peor. Es por esto que los nativos peleaban de uno en uno, no como ejército, de esta forma la inferioridad numérica de los españoles no les representaba ningún problema, tan sólo tenían que ser capaces de soportar la fatiga del combate, dado que combatían con mejores armas y armaduras, y caballería y artillería, claro.

De este modo, la expedición de Cortés fue librando y venciendo batallas que le permitían, al conquistar un nuevo territorio, derribar los ídolos y destruir las salas de sacrificios, provocando con ello la ira de los chamanes y del pueblo indígena. También cuando el líder vencido les ofrecía a las mejores mujeres de su pueblo para los capitanes españoles, rápidamente las bautizaban y casaban, para que estar con ellas no fuera pecado… Claro, no sabían si los indígenas tenían alma o no, pero en cuanto les ofrecían mujeres… a bautizarlas rápido que seguro que tenían alma. Muy inteligentes ellos.

Con el tiempo, tras la primera expedición, se siguió intentando inculcar el cristianismo, incorporando las festividades que ya existían en España e inventando algunas nuevas para ocupar el sitio de las que existían con anterioridad.

Aunque todavía quedan indígenas en México que no han perdido del todos sus costumbres, por ejemplo en la sierra Tarahumara, en el estado de Chihuahua, siguen existiendo poblaciones indígenas que aunque realizan celebraciones parecidas a las de semana santa, ellos sin embargo sacan en “procesión” a un muñeco de trapo que simboliza a los españoles y a continuación lo cuelgan de algún sitio para que todo el pueblo se lance con sus herramientas y palos, uno a uno eso sí, a golpearle y finalmente quemarlo. Es una forma de simbolizar que no quieren aceptar las costumbres traídas con la conquista. Por supuesto yo no me asomé por allí…

Volviendo al Día de Muertos, las festividades más importantes relacionadas con la muerte y los sacrificios se realizaban el noveno mes del calendario solar azteca (más o menos el inicio de agosto), los españoles se encargaron de desplazar esta celebración para que coincidiese con el Día de todos los Santos y Todas las Almas, algo que ya se había hecho con el ritual céltico pagano de Samhain, día del banquete de los muertos. De este modo nació lo que sería el actual Día de Muertos mexicano, que ha perdurado hasta la actualidad, aunque cada vez esté más mezclado con las fiestas de Halloween…

“Como no me he preocupado de nacer, no me preocupo de morir.”Federico García Lorca

Written by dajoropo

31 marzo, 2006 at 15:07

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Diccionario, 3ª entrega

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Se aproxima la hora de comer y ves un restaurante que te parece bastante típico, pero te incomoda un poco eso de “comida corrida” en la entrada. Aún así entras y pides la carta. Sobre la mesa hay unas cuantas salsas, cada una de un color más chillón que el anterior, en ese momento recuerdas que las ranas con colores más vistosos son las más venenosas, y sin querer hacer ninguna comparación al respecto empiezas a preguntar a la mesera el significado de cada plato, algo especialmente importante en Oaxaca donde algunos nombres de lo más inofensivo esconden un plato lleno de insectos. Tras un montón de explicaciones de las que solo recuerdas la palabra frijol, te atreves a pedir algo. No sabes muy bien que es lo que has pedido, pero esta claro que lo primero que te traen a la mesa, es un buen montón de tortillas…

Diccionario mexicano – español, 3ª entrega, especial gastronómico

P. S: He tenido que recurrir a mi guía de viaje y a internet, así que espero que sea tan verosimil como los anteriores.

Written by dajoropo

1 febrero, 2006 at 17:56

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De Oaxaca a Puerto Escondido

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La estación de autobuses de segunda te daba a entender que no iba a ser un viaje como los anteriores. Cruzábamos las salas de espera de las diferentes líneas atrayendo miradas, porque seguramente éramos los únicos extranjeros en los alrededores, y la gente, pues tenía curiosidad. Entre los bultos que la gente tenía a su lado mientras esperaba el autobús había enormes bolsas negras, hortalizas, algún mueble e incluso animales… como digo, esto prometía.

Cuando nos sentamos a esperar la llegada de nuestro autobús ya estaba claro que ese viaje iba a ser diferente, y claro, lo único de lo que hablábamos era de especulaciones acerca de cómo sería el autobús que nos llevase a la tan querida playa. El viaje sería de unas 6 horas así que yo intentaba consolar a Tania diciéndole que para un viaje tan largo, el autobús tendría que ser “algo” bueno, pero cada vez que un autobús llegaba, y era más cutre que el anterior, Ruben no hacía más que decir:

– ¡Mira!, si ese autobús que se cae a trozos es de la misma compañía que vamos a tomar nosotros…
Y claro, con la preocupación, Tania enunció la gran frase del viaje:
– I’m too old for this shit!

Que traducido de unos idiomas viene a decir que aunque ella haya disfrutado mucho viajando por Turquía en autobuses destartalados hace unos años, ya ha llegado a la edad en la que se agradece el confort antes que la aventura. Lo pongo para quién no sepa inglés, vamos.

Luego llegó el autobús. De entre todos los que habíamos visto ese día, digamos que era de calidad media. Antes de que nadie subiera a él, ya estaban repletos los maleteros, con hortalizas varias y bolsas negras de desconocido contenido, así que subimos con nuestras mochilas (éramos tres y eran bastante grandes).

Lo primero que me llamó la atención al subir al autobús, bueno, lo segundo, porque lo primero era el olor, que paso de describir… pues lo segundo que me llamó la atención fue que la parte del conductor estaba separada de la de los pasajeros con una puerta, que junto con todas las cortinas desplegadas, convertía al autobús en lo más parecido a una caja de zapatos con ruedas que he visto en mi vida. No sabías ni a dónde ibas, ni por dónde pasabas, tan sólo que eso se movía. Fue entonces cuando comprendí como se sentía mi gato cuando lo llevaba al veterinario dentro de aquella cesta…

Dado que no podíamos poner todas las maletas sobre, ni bajo nosotros, la de Tania que era la más grande, tuvo que ir en uno de los asientos del fondo, junto con un montón de cajas que empezó a meter un hombre, que si no dio más de 12 vueltas cargado de equipaje, no dio ninguna. Lo malo de poner la maleta tan lejos es que de vez en cuando teníamos que mirar atrás a ver como estaba, hubo un tipo que la toqueteó un par de veces, pero no le sacó nada. Total, lo único que tenía era ropa.

Sentados y en marcha, creo que fue Ruben quién me comentó que el tipo a su lado olía bastante mal. Me extrañó que pudiese distinguir el olor de algo allí dentro, pero le creí. A mi lado algunas personas viajaban en el pasillo sobre sus maletas porque no quedaba espacio, algunas personas que no iban hasta el final del recorrido iban de pie y había un gato pequeñito que se paseaba por el autobús con una cuerdecita al cuello. En fin, que sólo faltaban unas gallinas por allí dando vueltas y un señor con enorme cicatriz en la cara mirándonos fijamente y aquel viaje sería insuperable, ni por las pelis, vaya.

Fueron unas 6 horas de cabezadas y malsueño, luego al llegar a Puerto Escondido, un taxi hasta el hotel, y ya empieza la historia en los trópicos…

“No existe lo desconocido, sólo lo temporalmente desconocido”
Kirk, Star Trek: la serie original.

Written by dajoropo

25 enero, 2006 at 11:59

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Zapato buscando zapatistas

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Aunque esta sea parte de un viaje bastante mayor que todavía no he contado, es la que me ha gustado más, y voy a contarla primero. Así si no llego a contar todo el viaje (como me suele pasar) al menos esto estará contado.

Para ponernos en situación. Habíamos pasado por Oaxaca y sus playas, habíamos ido a San Cristóbal de las Casas a montar a caballo mientras íbamos a un pueblo indígena cercano y estábamos en Palenque, dónde habíamos visto las ruinas Mayas y preciosas cascadas. Resulta que estando en San Cristóbal habíamos conocidos a unos vascos que nos dijeron que habían visitado un caracol zapatista que había al norte de la ciudad. Total, que sólo nos quedaba un día de viaje antes de tener que regresar a Monterrey y teníamos que decidirnos entre visitar la selva de Lacandona o intentar buscar a los zapatistas. Al final nos decidimos por lo segundo.

Según lo que nos habían contado, en San Cristóbal de las Casas teníamos que tomar un colectivo hasta San Andrés Larraínzar, y una vez allí preguntar hacía donde ir. Nos desplazamos dentro de San Cristóbal hasta el mercado de donde salían los colectivos. Para quién no lo sepa, un colectivo es un coche o furgoneta que va haciendo un recorrido, estilo autobús.

Ahora viene la parte sorpresa, porque cuando íbamos en el coche, el conductor, dos mexicanos, ruben y yo, a los pocos minutos de salir, tuvimos un accidente. No íbamos demasiado rápido, pero dado que había gravilla en el suelo, el coche patinó bastante, y nos fuimos a estrellar contra una casa y un muro que había un poco antes. Menos mal que el conductor giró todo lo que pudo y fuimos dándole de lado al muro y la casa hasta que el coche se paró, de frente habría sido algo peor.

No nos pasó nada a nadie, pero fue muy gracioso ver como se resuelven los accidentes en México. Al salir, una nube de indígenas rodeó a ambos vehículos implicados, y un círculo de niños nos miraban (a Ruben y a mí, los únicos no indígenas del lugar) con ojos como platos. Luego el conductor del taxi y la señora de la furgoneta con la que chocamos, se estuvieron echando las culpas mutuamente, tras esto la señora se largó sin arreglar el más mínimo papel. Los que venían con nosotros en el coche dijeron de ir a la central de nuevo a tomar uno, y entonces fue cuando me di cuenta de que pasados 5 minutos, el conductor se quedó allí solo con el coche destrozado, y a buscarse la vida… The mexican way.

Otra vez en la carretera, y con mucho miedo cada vez que el nuevo (temerario) conductor tomaba una curva, estábamos atentos a ver cuando teníamos que bajarnos. Íbamos buscando cómo visitar un caracol zapatista del EZLN. Los caracoles son zonas en las que van creando la infraestructura necesaria para gestionar lo que van construyendo, véase hospitales zapatistas, escuelas zapatistas, talleres zapatistas, y demás. Eligieron ese nombre porque esta forma de conseguir lo que han estado pidiendo al gobierno mexicano es lenta, pero segura.

A medida que nos acercábamos a la zona se iban viendo diferentes carteles por la carretera con frases revolucionarias, la que más me gustó fue “está usted en zona zapatista, aquí el pueblo manda y el gobierno obedece”, también se veían escuelas zapatistas y cosas así.

Creíamos que iba a ser algo complicado encontrarlo, pero no. A un lado de la carretera que llevaba a San Andrés Larraínzar nos encontramos con la verja tras la que había dos señores con pasamontañas. Le pedimos al conductor que parara y fuimos a preguntarles si podíamos pasar.

Tras pedirnos el pasaporte y apuntarnos en una lista, nos llevaron a la caseta de admisión, y allí nos preguntaron nombre, número de pasaporte, motivo de la visita, ocupación y agrupación a la que pertenecíamos. Les dijimos que éramos estudiantes que queríamos conocer sobre ellos y nos llevaron al centro de información, donde muy amablemente respondieron a todas nuestras preguntas y nos contaron toda la historia del movimiento zapatista desde 1994 (eso lo cuento otro día). Tras esto y algunas fotos, nos dejaron andar por el caracol, dónde había varias tiendas de artesanías, un hospital, y diferentes centros para los agricultores, o mujeres en acción.

Tengo que decir que me quedé muy impresionado con ellos, porque además de ser muy abiertos y recibirnos en todas partes, no sabía que el movimiento se dedicaba a crear escuelas y hospitales, tenía en imagen un movimiento algo más militar que eso. Y todo esto que consiguen es con los donativos y lo que ganan vendiendo las artesanías y el café. Ya han conseguido varios logros, como por ejemplo dar medicamentos de forma gratuita a los indígenas, cosa que no se consigue en los hospitales de la seguridad social mexicana. Así que puede decirse que son como un gobierno alternativo, gracias a las horas que voluntariamente dedican campesinos y demás trabajadores, para solucionar las carencias que sufren los indígenas de México. Por supuesto, esta es la parte bonita que nos contaron ellos, que luego el EZLN tiene sus detallitos por ahí que hay que tener en cuenta, en fin, que hay que tener en cuenta todas las versiones.

Aún así fue todo muy emocionante y nos gustó mucho. Creo que es un paso obligatorio para todo aquel que visite el estado de Chiapas, una forma de conocer una realidad de ese pueblo, y de poder contribuir algo, aunque sea con la compra de algo en las tiendas del caracol, y pues… ¡Qué viva Zapata!

“Prefiero morir de pie, que vivir de rodillas” – Atribuida a Emiliano Zapata, claro, que también se le atribuye al Che Guevara y a Dolores Ibarruri, La Pasionaria.

Written by dajoropo

26 diciembre, 2005 at 15:46

¿Cuánto estás dispuesto a pagar?

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No termino de acostumbrarme. He venido al país de “todo se puede hacer”, si tienes dinero, claro. Aunque he de reconocer que no vengo del país de las maravillas, como Finlandia, en el cual encontrar alguien corrupto o que deje pasar por alto algo fuera de la ley es más complicado que encontrar alguien en los Estados Unidos que sepa dónde está Irak. En España tenemos fama de ser corruptos, en comparación con Europa, claro, porque si nos ponemos a comparar con otros países… y es que siempre es difícil ser el primero en algo, incluso en corrupción, mira que algunos ayuntamientos se esfuerzan, pero no, hay gente más corrupta por el mundo…

Aquí me he dado cuenta de existe corrupción a todos los niveles, desde el funcionario más alto hasta el trabajador de a pie, cualquier cosa se hace por el dinero suficiente. Ojo que no quiero ofender a ningún mexicano. Aquí he visto personas de lo más decente, coherente y disciplinada, pero que le vamos a hacer, no son la mayoría.

Por poner un ejemplo a bajo nivel, la venta de alcohol en México. Existe una ley que prohíbe vender alcohol después de las 1 de la madrugada de lunes a viernes, los sábados después de las 2 de la madrugada y los domingos (atención) después de las 6 de la tarde (si, si, las 18:00 horas). Lo de las 1 de la noche, mira, pues supongo que será porque en México está prohibido tomar alcohol en la calle. Lo de las 2 los sábados… pues no lo entiendo, porque es el día que la gente más querrá beber, así que tendrían que ser más estrictos. Y lo de los domingos, ya es increíble. Después de las 6 de la tarde no puedes comprar ni en los grandes supermercados, ¿por qué?, pues por lo que me han contado, la gente bebía tanto los domingos que el lunes no iban a trabajar… Que cada uno opine lo que quiera.

Bueno, la introducción esta de la bebida es porque aunque estés después de la hora fijada, si le das al chavo del 7 eleven unos 20 pesos más, pues tienes tus cervezas. Eso sí cuando no haya gente mirando (No sé si en el Whim se vendía alcohol después de la hora por un pequeño plus, que lo aclare quién sepa). Pero cosas como esta a montones, sólo tienes que decir: ¿Seguro que no hay ninguna manera de…? y a continuación la acción requerida, después de eso la persona mira hacia los lados para asegurar que no hay nadie más y tachan, la magia del peso pone en funcionamiento al mundo. Otro ejemplo. En México el servicio militar es obligatorio, no si pagas la cantidad correspondiente (Eso me recuerda la España de mi libro de historia).

Los policías son lo mejor de todo. Incluso hay un término específico que no sé como se me ha escapado del diccionario: “mordida”. Darle una mordida a un poli significa pagarle algo para que no te multe. Y es bien frecuente. Conozco gente que directamente van al poli y dicen:

–“Mira, somos 8 en el coche, y el que conduce ha tomado bastante. ¿Por cuánto podríamos pasar?”
— “pues… …por unos 200 pesos”
Y mis amigos pasaron…

Por eso a veces la poli no sienta bien a la vista, porque puede que te saquen cualquier falta, cualquier papel chorra que deberías llevar sólo si fueses con tu coche hasta Marte, para poder sacarte la correspondiente mordida.

También se pueden encontrar ejemplos a niveles superiores, como unos ministros de gobiernos anteriores que se descubren tienen mansiones en Francia, con dinero público, claro, y demás personal que creo son del tipo que estamos más acostumbrados a ver en España.

Pero lo que me ha impactado en los últimos días, y me ha hecho escribir este rollo enorme, es que en un grupo de trabajo en el que estoy, aquí en un curso del TEC, mis compañeros querían pagarle a un sujeto para que hiciese el proyecto con nosotros, “que es normal”, dijeron. Ahora tengo un agobio increíble con los proyectos finales y mi único descanso es escribir esto, pero…. Yo estupefacto ante la propuesta (nunca pagaré a nadie para que me haga mi trabajo, espero) empecé a comentarlo con todo el mundo, y las respuestas me dejaron fuera de lugar, que si en Francia pasa bastante, que si conozco gente en Alemania que lo hace, que aquí en México los hay hasta que después de la carrera te subcontratan y te dan la mitad de su sueldo, por si a alguien no le queda claro, te gradúas tras haber pagado a la gente durante tu carrera, no tienes ni idea de lo que has estudiado, y cuando consigues un trabajo (por enchufe o como sea), contratas al que te estuvo haciendo los trabajo y le das la mitad de tu sueldo, por hacer tu trabajo, lo que significa ganar medio sueldo por tocarse los cojones y tener a un negro (como los del mundillo literario) haciendo tu trabajo.

No sé si es que en Málaga somos demasiado ratas para pagar un trabajo de la universidad (es más fácil pedir de cursos anteriores), o que los estudiantes no tienen ni un duro, o incluso que yo no me entero de esas cosas, porque esa es otra, a veces tiembla el mundo a mis pies, y ni me entero…

Alguien dijo:

“Si el dinero va delante, todos los caminos se abren”
William Shakespeare

“Hay muchas cosas en la vida más importantes que el dinero. ¡Pero cuestan tanto!”
Groucho Marx

“El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida, que necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia”
Woody Allen

Written by dajoropo

28 noviembre, 2005 at 19:45

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